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¿Buscas una furgoneta de ocasión? Actualmente tenemos 1759 anuncios en la web. Pensada para profesionales, autónomos o mudanzas, la furgoneta prioriza el volumen de carga.
Una furgoneta se elige con criterios medibles más que por el agrado de conducción: volumen de carga, carga útil, dimensiones de la apertura trasera, altura interior. Es una herramienta de trabajo y se evalúa como tal.
El mercado de ocasión es aquí especialmente activo. Los vehículos salen de flotas de empresa o de manos de autónomos, a menudo con kilometrajes altos pero mantenimiento documentado, lo que crea oportunidades para quien sabe qué comprobar.
De los 28 Opel Zafira de ocasión publicados ahora mismo: el 71 % son diésel. el 89 % tienen cambio manual. La mitad cuestan menos de 5000 €.
Los anuncios provienen tanto de particulares como de profesionales, con el kilometraje, el año y la motorización indicados en cada ficha, para que encuentres fácilmente una furgoneta que se ajuste a tu presupuesto y a tu uso. Cada anuncio muestra el año, la motorización, la potencia, el kilometraje, el tipo de cambio y el precio, además de la ubicación del vehículo y el tipo de vendedor. A partir de ahí puedes afinar la selección o ampliarla a las categorías vecinas que aparecen abajo.
La furgoneta derivada de un turismo, de unos 3 a 4 m³, se conduce como un coche, aparca con facilidad y accede a aparcamientos subterráneos. Conviene a repartos urbanos y volúmenes pequeños.
El furgón compacto, del orden de 5 a 7 m³, representa el grueso del mercado: transporta paneles, escaleras o material de obra sin dejar de ser fácil de conducir.
Por encima, los grandes furgones superan a menudo los 2 m de altura, lo que impide el acceso a la mayoría de aparcamientos cubiertos. Su tamaño y su radio de giro cambian radicalmente la conducción en ciudad.
El volumen no dice nada de lo que el vehículo tiene derecho a transportar. La carga útil es la diferencia entre el peso en vacío y la masa máxima autorizada, ambas legibles en la documentación.
Varía mucho según la versión, la motorización y el acondicionamiento ya instalado. Un furgón con piso de madera, baca y equipamiento interior puede haber perdido varios cientos de kilos de carga útil frente al mismo modelo desnudo.
Circular en sobrecarga compromete la responsabilidad del conductor y no está cubierto por el seguro en caso de siniestro. Si tu actividad implica cargas pesadas, este criterio prima sobre el volumen.
La práctica totalidad de los vehículos comerciales ligeros se mantiene por debajo de 3,5 toneladas y se conduce con el permiso B. Por encima se requiere un permiso superior: la masa máxima figura en la documentación.
La altura total condiciona el acceso a aparcamientos, muelles y ciertos itinerarios. Se indica en las características y aumenta con un techo sobreelevado o una baca.
Las dimensiones de la apertura trasera y de la puerta lateral determinan qué entra realmente. Un volumen importante con una apertura estrecha resulta inutilizable para objetos largos o anchos.
El diésel domina ampliamente el segmento, y por buenas razones: par disponible a bajas vueltas para arrancar en carga, consumo contenido y autonomía elevada en rutas largas.
Las versiones eléctricas se han desarrollado en furgonetas y furgones compactos. Convienen a repartos urbanos de distancias previsibles, con una ventaja clara frente a las zonas de bajas emisiones, cuyas normas varían según la ciudad. La autonomía anunciada cae, sin embargo, con carga y con frío.
En una furgoneta diésel que ha circulado mucho por ciudad, el estado del filtro de partículas y de la válvula EGR es un punto de atención central.
Una furgoneta ha trabajado, y se nota. Lo importante no es el aspecto sino lo que revela: piso hundido, paredes deformadas o puntos de anclaje arrancados indican cargas pesadas y mal amarradas.
Controla las suspensiones traseras, especialmente solicitadas, así como el embrague en un vehículo urbano con arranques frecuentes en carga.
Las puertas laterales correderas y las traseras batientes se manipulan decenas de veces al día: raíles, rodillos, bisagras y cerraduras se desgastan y se comprueban accionándolas.
Verifica por último la coherencia entre el kilometraje, el desgaste del puesto de conducción y el historial de mantenimiento. Un libro sellado en la red, frecuente en vehículos de flota, vale más que un cuentakilómetros bajo sin trazabilidad.
La furgoneta se dirige a autónomos, a profesionales itinerantes y a particulares que se mudan o transportan con regularidad volúmenes que un familiar no puede absorber.
Los enlaces de abajo permiten afinar por motorización, cambio o presupuesto, y encontrar las furgonetas de una marca concreta.